A medieval tower converted into an exclusive Castilian hotel full of history and tradition.

On the outskirts of Burgos is the Hotel Landa, a former 14th century watchtower converted into an exclusive hotel that combines history and luxury, an authentic refuge where you can disconnect.

Originally built as a medieval fortress. The restoration has maintained the original character of the building, preserving the stone walls, wooden beams, terracotta floors and hand-carved fireplaces, combined with modern elements that provide comfort.

The hotel has 37 rooms, decorated in keeping with the style of the building and furnished with recovered pieces such as the original frescoes and local Castilian furniture.

The cuisine, one of the pillars of the hotel, is based on Castilian tradition and local products. Preparing dishes using traditional recipes, such as suckling lamb or its famous fried eggs with black pudding, the favourite dish of travellers who stop at the hotel just to enjoy them.

Tradition and good taste extend to their shop, where they have handmade products made by their pastry chefs and cooks. You can enjoy freshly baked pastries; croissants, brioches and Swiss pastries. They also offer a selection of gourmet products.

We share the value of authentic elements, luxury understood through well-being and the charm of places that tell a story.

Una torre medieval reconvertida en un exclusivo hotel castellano repleto de historia y tradición

A las afueras de Burgos se encuentra el Hotel Landa, una antigua torre de vigilancia del siglo XIV convertida en un exclusivo hotel que combina historia y lujo, un auténtico refugio donde desconectar.

Construida originalmente como una fortaleza medieval, la restauración ha mantenido el carácter original del edificio, conservando los muros de piedra, vigas de madera, suelos de barro cocido y chimeneas talladas a mano, combinados con elementos modernos que aportan confort. 

El hotel cuenta con 37 habitaciones, decoradas siguiendo el estilo del edificio, con piezas recuperadas como los frescos originales y muebles castellanos de la zona. 

La cocina, uno de los pilares del hotel, con una propuesta basada en la tradición castellana y los productos locales. Elaborando platos mediante recetas tradicionales,  como el cordero lechal o sus famosos huevos fritos con morcilla, el plato favorito de los viajeros que hacen parada en el hotel  solo para poder disfrutarlos.

La tradición y el buen gusto se extienden a su tienda, donde cuentan con productos artesanales elaborados por sus pasteleros y cocineros. Pudiendo disfrutar de bollería recién hecha; croissants, brioches, suizos y sus famosas reinosas. Además, ofrecen una selección de productos gourmet.

Compartimos el valor de los elementos auténticos, el lujo entendido a través del bienestar y el encanto de los lugares que cuentan una historia. 

Words: Elena & Beatriz Perelli
Photographs: Hotel Landa