A unique place to get to know and experience Chillida’s work

«One day I dreamt of an utopia: to find a space where my sculptures could rest and people could walk among them as if they were in a forest». This is how the sculptor Eduardo Chillida described the «home» (in Basque «leku») that he imagined for his works.

Located in the town of Hernani, near San Sebastian, Chillida Leku is the sculptor’s most emblematic collection of works. A farmhouse acquired in the 1980s by Eduardo Chillida and his wife Pilar Belzunce, which they renovated with the help of the Basque architect Joaquín Montero.

This very special exhibition space, inaugurated during the sculptor’s lifetime, is made up of the 16th century farmhouse, which currently houses the exhibition hall, and the beautiful garden that surrounds it, where his sculptures blend into the landscape. A unique place to get to know and experience Chillida’s work in its most personal way, just as he dreamed it would be.

We share the value of art and unique pieces. The beauty of places that tell a story and the connection with nature.

Un lugar único donde conocer y experimentar la obra de Chillida

«Un día soñé una utopía: encontrar un espacio donde pudieran descansar mis esculturas y la gente caminara entre ellas como por un bosque» Así describía el escultor Eduardo Chillida, el «hogar» (en euskera «leku») que imaginaba para sus obras.

Situado en la villa de Hernani, cerca de San Sebastián, Chillida Leku es la colección de obras más emblemática del escultor. Un caserío adquirido en los años 80 por Eduardo Chillida y su mujer Pilar Belzunce cuya rehabilitación, que duró más de quince años, llevaron a cabo de la mano del arquitecto vasco Joaquín Montero, 

Este espacio expositivo tan especial, inaugurado en vida por el escultor, se compone del caserío del siglo XVI, que actualmente alberga la sala de exposiciones y el precioso jardín que lo rodea en el que se sus esculturas se integran en el paisaje. Un lugar único donde conocer y experimentar la obra de Chillida en su manera más personal, tal y como él soñó que sería.

Compartimos la puesta en valor del arte y de las piezas únicas. La belleza de los lugares que cuentan una historia y la conexión con la naturaleza.

Eduardo Chillida y su mujer Pilar Belzunce en el caserío de Zabalaga, años 80.
Eduardo Chillida and his wife Pilar Belzunce in Zabalaga country house, 1980s.

Words: Elena & Beatriz Perelli
Photographs: Chillida Leku, Markel Redondo, Gonzalo Machado

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