Fundado en 1841 por encargo del rey Luis I de Baviera, el Bayerischer Hof es uno de los hoteles más emblemáticos de Europa. Desde su inauguración ha sido punto de encuentro de viajeros, artistas y personajes ilustres, así como testigo de guerras y reconstrucciones. Propiedad de la familia Volkhardt desde hace más de un siglo, el hotel ha sabido mantener su esencia y a la vez ir adaptándose a cada época con elegancia.
En sus últimas renovaciones, la dirección ha confiado en el diseñador belga Axel Vervoordt, uno de nuestros referentes, para reinterpretar algunos de sus espacios más significativos. Sus intervenciones (llevadas a cabo entre 2011 y 2020) abarcan habitaciones y suites de las alas norte y sur, el Palais Keller, el Cinema Lounge y la Penthouse Garden Suite. Fiel a su filosofía del “wabi-sabi”, Vervoordt aporta serenidad, belleza y un equilibrio que conecta lo antiguo con lo contemporáneo. En sus espacios, el lujo está en la luz, las texturas y las proporciones.
Un diálogo entre historia y modernidad. En la Penthouse Garden Suite, materiales naturales, tonos neutros y piezas de arte conviven con la arquitectura existente, invitando a descansar y disfrutar. En el Palais Keller, la bóveda original del siglo XV recupera protagonismo a través de una respetuosa restauración que pone en valor la pátina.
Compartimos la elegancia de lo imperfecto, la autenticidad de los espacios que cuentan una historia. La forma de entender el lujo a través de los detalles.