Los primeros linos de la mesa

From tablecloth to napkin

White linen is essential in our projects, and it is also essential in our tables. We choose white for its versatility, brightness and cleanliness. An elegant canvas that reveals the best of each piece.

The first tablecloths appeared in ancient Rome and were made of white linen cloth. Diners sat elbow to elbow in a line, and used it to wipe themselves, imitating the current use of the napkin. There are legends that attribute the origin of the napkin to different historical figures.

It is said that in the Middle Ages, in taverns, a cloth was hung on the wall so that diners could wipe their hands. It was after the French revolution, when the Duke Jaques de Serviliet opened a restaurant where he gave each diner their cutlery wrapped in a cloth that they would use to clean themselves during the meal.

Others say that it was Leonardo da Vinci, during his years as master of feasts and banquets at the Sforza court, who pioneered the napkin. At his celebrations, Ludovico Sforza ordered a rabbit to be tied to each guest’s chair so that they could wipe the grease from their fingers. Da Vinci, in order to refine the solution to this need, wrote «I have devised that each diner should be given his own cloth, which, after being soiled by his hand and knife, he may fold up so as not to defile the appearance of the table with his dirt». However, his idea was not understood in his time, and its use became widespread later on.

We share the care of the table and the importance of every detail. The effort to improve people’s lives and the experience around the table.

Del mantel a la servilleta

El lino blanco es esencial en nuestros proyectos, y también lo es en nuestras mesas. Apostamos por el blanco por su versatilidad, luminosidad y limpieza. Un elegante lienzo que deja ver lo mejor de cada pieza.

Los primeros manteles surgieron en la antigua Roma y estaban fabricados en tela de lino blanco. Los comensales se sentaban codo contra codo en línea, y lo utilizaban para limpiarse imitando el uso actual de la servilleta. Existen leyendas que atribuyen el origen de la servilleta a diferentes personajes de la historia.

Dicen que en la Edad Media, en las tabernas se colocaba colgado de la pared un paño para que los comensales pudiesen limpiarse las manos. Fue tras la revolución francesa, cuando el duque Jaques de Serviliet abrió un restaurante en el que colocó a cada comensal sus cubiertos envueltos en una tela que usarían para limpiarse durante la comida.

Otros cuentan que fue Leonardo da Vinci, durante sus años como maestro de festejos y banquetes en la corte de los Sforza, el precursor de la servilleta. En sus celebraciones, Ludovico Sforza, ordenaba atar un conejo a la silla de cada comensal para que estos pudiesen limpiarse la grasa de los dedos. Da Vinci, con el fin de refinar la solución a esta necesidad, dejó escrito «He ideado que a cada comensal se le dé su propio paño, que, después de ensuciado por su mano y su cuchillo, podrá plegar para, de esta manera, no profanar la apariencia de la mesa con su suciedad». Sin embargo su idea no fue comprendida en su tiempo, y su uso se extendió más adelante.

Compartimos el cuidado de la mesa y la importancia de cada detalle. El esfuerzo  por mejorar la vida de las personas y la experiencia alrededor de la mesa.

«Les buveurs de vin», Jacques Autreau, 1730

«Señores teniendo Cena», George Du Maurier

Words: Elena & Beatriz Perelli

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